Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos, hay años   fuertes, de aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son.Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que   ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender   cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.  Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros,   el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo   de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las  estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo,  “Ser feliz es una decisión”, no olvidemos eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir   un buen año 2012, porque todos estamos en el camino de aprender todos los   días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:– DAR  AMOR

  -A DEJAR HUELLA

 – A SER FELICES

  En esas   tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay   varios factores que ayudan en estos puntos:

1) APRENDER A AMAR, es una responsabilidad como una instancia de crecimiento. Hacernos   cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los   ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por   lo menos una o varias veces al día.  Querernos sentarnos   en la mesa en familia, mínimo una vez a la semana, ojala todos los días.

Crear   dentro de nuestras casas, hogares. Y para eso tiene que haber olor a comida,   cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay   vida. Nuestras casas, independientes de los recursos, se están volviendo   demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.

2) VALORAR LA LIBERTAD como una forma de vencer y entender que ser   libre no es hacer lo que uno quiere. Quizás en este 2012 deberíamos ejercer   nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos   felizmente agotados y así poder amar más y mejor. Tengamos   contacto con la naturaleza, juguemos, riamos y démonos el tiempo de compartir   con los abuelos, imprimámosle las fotos para que las vean como a ellos les   gusta y disfrutemos de sus sabidurías. Obliguemos a nuestros hijos a   compartir con ellos, así entenderán sus historias.

3)  DESARROLLO DE LA FUERZA DE   VOLUNTAD, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar   gratificaciones inmediatas, en pos de cosas mejores.

4) TRATAR DE CRECER EN LO ESPIRITUAL, cualquiera sea la visión de   ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con   la inteligencia del nuevo siglo: la inteligencia emocional y espiritual.

5) DOSIFICAR LA TECNOLOGIA ACTUAL  y demos paso a la conversación, a los juegos   “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con   amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de   nuestras familias.

Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo,   habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero   nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene   que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD
con la cual enfrentamos lo que nos toca enfrentar.

Que el 2012 vendrá con lo que tenga que venir, todo será necesario y   maravilloso, lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo, acojámoslo con amor y con   gratitud y con el alma abierta a todo lo que tendremos que aprender de él.

QUE DIOS  BENDIGA A TODOS!!!!

Por  Pilar Sordó

MundoMujer.cl, facebook oficial Pilar Sordo, aprendizaje, actitud, trascender, apegos

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